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martes, 29 de junio de 2021

Respeto al honor, el tuyo y el mío ®Ivette Durán Calderón

 


El hombre es por antonomasia un ser social, que puede y debe vivir en sociedad, y para ello ha establecido normas, que se han ido mejorando con el transcurrir del tiempo y con el progreso mismo de la humanidad.

Basándonos en las enseñanzas del filosofo Felicien Challaye consideramos importante entender que para vivir en paz y buscar la felicidad, es necesario ser tolerantes con los errores ajenos, practicar la solidaridad y justicia como un ideal importante del esfuerzo humano. El sentimiento que nos lleva a no perjudicar a otro, es el de la justicia.

Al sentimiento que nos impulsa a hacer bien a los demás se le puede llamar caridad, entendiéndose por tal, el amor a los otros hombres sin que intervenga el amor de Dios. De ordinario los deberes del hombre para con la humanidad se dividen en deberes de justicia y, deberes de caridad.

Los deberes de justicia son comúnmente negativos; consisten en abstenerse antes que en


obrar y se expresan por medio de negaciones: No matar, No robar, No hacer el mal, No mentir, No calumniar, No traicionar…

De hecho, la justicia es el respeto al derecho o a los derechos del otro. Asimismo, la justicia ha sido definida como el sentimiento que nos impulsa a no hacer daño a los demás, siendo precisamente justos.

El vocablo justicia es aplicable a los hombres y a las sociedades. El hombre justo procura no hacer a los otros lo que a él no quisiera que otros le hiciesen. Una sociedad justa es una sociedad en que los derechos de todos son igualmente respetados.

De un modo general, los deberes de justicia consisten en respetar la vida de los demás, su libertad, su facultad de pensar libremente, su propiedad, su honor, los contratos suscritos y las promesas hechas.


El hombre debe respetar los derechos de los demás. El honor es un derecho. Es verdad que nuestro honor salvaguardado dentro de nosotros mismos, se hallará libre de todo ataque exterior, y además, es injusto privar a los demás del beneficio de la buena reputación motivados por intereses mezquinos, sean éstos políticos o simplemente personales. En este aspecto se condenan la injuria y el ultraje; la maledicencia que da a conocer malvadamente las intimidades y faltas de otro; la delación que denuncia secretamente la comisión de faltas que las autoridades pueden castigar; la calumnia que une la maldad con la mentira y puede llegar a ocasionar estragos en las familias y en las naciones; en suma, son censurables todos los actos que dañan el honor.

 La calumnia y el daño al honor son temas ancestrales y tan antiguos como la humanidad, son el arma favorita de los traidores, de los gratuitos detractores, de los envidiosos y acomplejados Con demasiada frecuencia se comete el error de decir: “no hay humo sin fuego”. Y los difamadores pérfidos aprovechan este estado de espíritu al repetir esta frase: “calumnia, calumnia que algo queda”.


En los tiempos que corren, aprovechar las redes sociales para escudarse detrás de un dispositivo para repetir, divulgar y compartir noticias que son simples especulaciones, rumores periodísticos, acusaciones o denuncias sin sentencia, es el más bajo nivel de la mediocridad de un ser indigno acomplejado y rebasado de envidia que, además, desconoce las leyes o hace caso omiso de ellas.

Dañar el honor es la sempiterna agresión rastrera y furtiva de quienes son incapaces de enfrentar a sus enemigos de frente y sin temor a las repercusiones. Recordemos que la calumnia y sus consecuencias son el tema central de la obra clásica “Otelo” de William Shakespeare.

Sin embargo, es preciso aclarar que si se presenta un caso de verdadero interés nacional y humano como ser la falta de honradez de ciertos hombres públicos y la denuncia va acompañada de pruebas aceptando las responsabilidades consecuentes, el cumplimiento de este deber constituye un acto tanto más meritorio, cuanto mayores son los riesgos de los que va acompañado.

Entonces, si somos inocentes víctimas ¿cómo comportarnos con quien nos ha hecho daño o nos ha ofendido? La decisión es personal. La moral religiosa de Cristo y de Buda nos dicen que: “hay que ser indulgente y perdonar”. Idea aceptable, sin embargo, no confundamos el perdonar, con nuestro deber de “defender nuestros derechos y nuestro honor” cuando estos son conculcados, violados, vejados y vilipendiados.

El pensamiento del célebre Confucio parecer ser menos idealista y de sabiduría más humana: “Hay que devolver bien por bien y, justicia por injusticia” acotando su magnánima sentencia: “deseo larga vida a mis enemigos…para que contemplen mis éxitos”.

 

Ivette Durán Calderón es jurista, experta internacional en Inmigración y Extranjería. Autora en diferentes géneros literarios, investigadora sociojurídica, comunicadora social y gestora cultural.  Contacto: ivettedurancalderon@gmail.com RR.SS.

domingo, 21 de junio de 2020

Fernando Savater. Celebremos sus 73 años ©Ivette Durán Calderón



©Ivette Durán Calderón


Fernando Sabater es un referente imprescindible para toda una generación en España debido a que es un filósofo y también escritor, se reconoce su destacada y amplia labor de divulgación y de crítica cultural.Recordar su natalicio es motivo de alegría, pues hay mucho que celebrar.
  


Fernando Fernandez-Savater Martín es el nombre completo de este singular intelectual español, nacido un 21 de junio de 1947, en San Sebastían, Páís Vasco, España. Gratificante es para quien suscribe estas líneas saludar a este especial amigo y admirado autor.  

                     





                                  Ivette Durán Calderon y Fernando Savater en México

Celebremos sus 73 años divulgando su pensamiento y compartiendo sus conocimientos.

Es sabido que desde pequeño demostró especial interés por la lectura y el ámbito del pensamiento, particularmente captaron su atención la literatura popular y las historietas.


Resumiendo su interesante biografía, resaltamos que Fernando Sabater ha sido profesor de filosofía por más de treinta años. Ha escrito más de 50 obras, entre ensayos políticos, literarios y filosóficos, narraciones y teatro, además de cientos de artículos en la prensa española y extranjera. Algunos de sus libros han sido traducidos a más de veinte lenguas. Posee varios doctorados honoris causa otorgados por universidades de España, Europa y América, así como de diversas condecoraciones, entre ellas la Orden del Mérito Constitucional de España, la Gran Cruz del águila Azteca y es Chevalier des Arts et Lettres por el Gobierno de Francia. Ética para Amador, Política para Amador y Las pregntas de la vida, con las que ha tratado de acercar la filosofía a los jóvenes se han convertido en auténticos best Sellers.

Luego de concluir filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, tuvo un dinámico desempeño como profesor ayudante en las facultades de Ciencias Políticas y de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid donde, el año 1971, cesó sus prácticas docentes debido a cuestiones políticas. También se desempeñó como educador en la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia) así como en la Universidad del País Vasco. Se involucró con diferentes agrupaciones opositoras al terrorismo y que luchan por la paz en el País Vasco, así como con el partido político UPD (Unión, Progreso y Democracia).

Como recordatorio puntual, referimos que en abril de 2013 ocupó el puesto 47 de los 65 pensadores más influyentes del mundo, según la revista británica Prospect, especializada en política y economía, como resultado de una votación realizada en más de 100 países con más de 10.000 votos computados. En enero de 2019 se mostró abiertamente a favor de que los votos del grupo español VOX ayudasen al partido que defiende, para terminar con la presidencia del socialista Pedro Sánchez. Finalmente, cabe denotar que sus críticas al nacionalismo vasco lo situaron en frecuentes polémicas. Fue amenazado de muerte por ETA y vivió protegido por escolta durante más de una década, hasta finales de 2011. Los nacionalistas periféricos, especialmente los vascos, lo acusan de ser nacionalista del signo contrario, españolista y centralista.



Su vida personal y familiar las ha sabido mantener al margen de su carrera literaria.
Se aferró a su soledad desde el fallecimiento de su compañera de vida por 35 años, Sara Torres fallecida en marzo de 2015.


La peor parte. Memorias de amor (2019) es el libro más personal, íntimo y emotivo que el filósofo vasco ha escrito en su vida; en él relata su historia junto a su eterno amor. Fiel a sus hábitos, recorre diariamente seis kilómetros a pie. Pero también es fiel a sus sentimientos y a sus recuerdos, en el acogedor salón de su casa de San Sebastián, rodeado de libros, muñecos de superhéroes y copas de txakolí (vino blanco), hace derroche de sus dotes oratorias, recuerda, ríe y también llora.

“Debía intentar hablar de ella, no sólo de su pérdida, sino de ella viva y palpitante, de lo que vivimos juntos, de todo lo que me dio y no sólo de lo que me quitó su ausencia. Aún más, secarme las lágrimas y tratar de acercarme a lo que ella fue en sí misma, sin relación conmigo, su indómito secreto que apenas vislumbré y amé a ciegas. Pero también contar el padecimiento que sufrió en los meses postreros, atroz y definitivo, soportado con mayor coraje del que yo demostraba con mis gemidos exhibicionistas”.
“No, nunca he sido fiel en el terreno erótico; es más, no considero la fidelidad una virtud sino una triste y fea superstición, como decía Spinoza a otros respectos. Un puro fastidio, vaya, aunque a veces hay que disimular para no herir esa susceptibilidad amorosa que, aunque nos resulte risible en los demás, cada cual guarda a flor de piel. No fui fiel a Pelo Cohete, en los primeros tiempos de nuestra relación a sabiendas de ella, luego de manera secreta, discreta. Y, por tanto, tampoco fui del todo sincero, eso es lo que más me repugna al recordarlo aunque fuese indispensable, aunque fuesen sólo mentiras limpias y delicadas, mentiras para todos los públicos. Ella jamás dudó de cuanto le dije, de mis explicaciones legendarias: como nunca me mentía, no me relacionaba con la necesidad de mentir. Esta disposición facilitaba mucho mis manejos clandestinos, pero empeoraba la polución de mi conciencia”.

El hombre al que sus compañeros de colegio llamaban “gorila” (“por mis grandes orejas despegadas del cráneo, mi fealdad, los extraños movimientos hacia atrás y en círculos que hago involuntariamente con la cabeza, mi forma de andar levemente espástica y nerviosa, mi ojo bizco y por mi tendencia pueril a lanzar largas peroratas histriónicas con voz tonante y palabras rebuscadas”) tiene ahora 72 años y no puede afirmar que las penas las cura el tiempo o que uno se deshaga de ellas escribiendo. Al contrario: lleva casi un lustro sintiéndose como un boxeador noqueado, como alguien que ya no vive y sólo sobrevive. Incluso ha llegado a afirmar que ha pensado en el suicidio, que si un etarra le diera hoy un tiro en realidad le estaría haciendo un favor y que, hace año y medio, cuando le encontraron un tumor en el recto (“afortunadamente en fase inicial”), se lo tomó con bastante tranquilidad porque perder a Sara es la peor desgracia que le ha ocurrido y cualquier otra cosa está por debajo de eso.Fuente: https://www.milenio.com/cultura/laberinto/fernando-savater-un-viudo-triste-y-solitario

¿Muñecos de superhéroes? Efectivamente, son variados y de diferente época, es una colección interesante que conserva con especial afecto. Recordemos que en 1976 publicó el ensayo La infancia recuperada, en cuyas páginas se defienden la necesidad de la ficción novelada y la pasión de contar frente a la sofisticación de la narrativa comprometida con la experimentación lingüística y estructural. En su crítica literaria, Savater retoma y propone con entusiasmo la narración fantástica, la historia de los contenidos éticos y heroicos a través del análisis de autores y personajes como Julio Verne, Sherlock Holmes, Guillermo Brown, Jack London o H. P. Lovecraft.


Una etapa posterior de su profundización a lo largo de los itinerarios narrativos se corresponde con Criaturas del aire (1979), en la que una serie de personajes de la historia o de la literatura, como Tarzán, la Bella Durmiente, Drácula, Juliano el Apóstata, Mijaíl Bakunin o el mismo Savater, monologan sobre sus vidas, el destino, la violencia, el amor o la muerte, y confirman, desmienten y narran situaciones de su existencia.


En 1981 escribe su primera novela, Caronte aguarda, narración policíaca que mezcla una trama personal con una conspiración política, y que constituye una meditación sobre las formas del mal, el delito y la venganza. A esta le siguieron El diario de Job (1983) y El dialecto de la vida (1985).

También ha escrito obras de teatro, entre las que destacan Juliano en Eleusis (1981), Vente a Sinapia (1983) y Guerrero en casa (1992).

Precisamente, de la mano de la Editorial ARIEL, Savater presenta un proyecto online para reflexionar debatir sobre ética, política y filosofía. Una invitación para pensar sobre los nuevos retos que debe afrontar la sociedad actual.  Es un espacio creado por y para todos aquellos interesados en el mundo de la ética, la filosofía y la política. Es sin duda, un punto de encuentro para interactuar y reflexionar sobre la vida.

Pensando con Savater
¿Qué es pensar con Savater? Es aceptar la invitación que nos hace a una valiosa reflexión moral a través de una serie de videos, a partir de sus obras más importantes y fundamentales.


Ética para Amador ofrece además de su Presentación, cuatro Microlecciones: 1. Relación entre libertad y culpa 2. ¡Se puede calificar una persona como buena o mala? 3. ¿Qué es la buena vida? 4. Diferencia entre ética y política. Asimismo, nos dice: Vete pensando en 1. Reflexión sobre “Ciudadano Keane” y 2. Reflexión sobre cita de Erich Fromm.


Política para Amador, además de la presentación, también ofrece
cuatro Microlecciones: 1. ¡Qué es para Savater la sociedad? 2. ¿Cómo sería una sociedad sin conflictos? 3. ¿Cuál fue la gran inversión griega? 4. ¿En qué consiste la corresponsabilidad social?. De igual forma nos dice Vete pensando en: 1. Reflexión sobre cita de Bertraand Russell y 2. Reflexión sobre cita de E. Canetti.


Premio Fernando Savater: estuvo en las aulas hasta la 4ta edición con el lema:  ¡Recuperemos la filosofía! Un premio que te hará pensar sobre, desde o contra Platón. En definitiva, pensar. (Fuente: Fuente: fernandosavater.com/manual-de-uso-php)

Obra: 
Ensayo literario
La infancia recuperada, Madrid: Taurus, 1976
Apóstatas razonables, Barcelona: Madrágora, 1976
Criaturas del aire, Barcelona: Planeta, 1979
Sobre vivir, Barcelona: Ariel, 1983
Malos y malditos, Madrid: Alfaguara, 1997
Amor a Robert Louis Stevenson, Santander: Límite, 1998
Despierta y lee, Madrid: Alfaguara, 1998
La aventura africana, Madrid: Acuarela, 1998
Loor al leer (Crisolín), Madrid: Aguilar, 1998
Jorge Luis Borges: la ironía metafísica, Barcelona: Ediciones Omega, 2000
Poe y Stevenson: dos amores literarios, Santander: Límite, 2002
Misterio, emoción y riesgo, Barcelona: Ariel, 2008
La música de las letras, Barcelona: Sello Editorial, 2010
Las ciudades y los escritores, Barcelona: Debate, 2013
con Sara Torres: Aquí viven leones, Barcelona: Debate, 201527
Ensayo filosófico y político
Nihilismo y acción, Madrid: Taurus, 1970
La filosofía tachada, Madrid: Taurus, 1972
Apología del sofista y otros sofismas, Madrid: Taurus, 1973
Ensayo sobre Cioran, Madrid: Espasa, 1974
Escritos politeístas, Madrid: Editora Nacional, 1975
De los dioses y del mundo, Valencia: Fernando Torres, 1975
La filosofía como anhelo de la revolución, Madrid: Endymion, 1976
Para la anarquía y otros enfrentamientos, Barcelona: Tusquets, 1977
La piedad apasionada, Salamanca: Ediciones Sígueme, 1977
Conocer Nietzsche y su obra, Barcelona: DOPESA, 1977
Panfleto contra el todo, Barcelona: DOPESA, 1978
Isabel Villar: en el jardín de la madre, Madrid: Rayuela, 1978
El estado y sus criaturas, Madrid: Ediciones Libertarias, 1979
La tarea del héroe, Madrid: Taurus, 1981
Impertinencias y desafíos, Madrid: Legasa, 1981
Invitación a la ética, Barcelona: Anagrama, 1982
Sobras completas, Madrid: Ediciones Libertarias, 1982
Contra las patrias, Barcelona: Tusquets, 1984
Las razones del antimilitarismo y otras razones, Barcelona: Anagrama, 1984
Instrucciones para olvidar El Quijote, Madrid: Taurus, 1985
El contenido de la felicidad, Madrid: Ediciones El País, 1986
con Javier Sádaba: Euskadi: pensar el conflicto, Madrid: Ediciones Libertarias, 1987
A decir verdad (memorias), Madrid: Fondo de Cultura Económica, 1987
Ética como amor propio, Barcelona: Mondadori, 1988
Humanismo impenitente, Barcelona: Anagrama, 1990
La escuela de Platón, Barcelona: Anagrama, 1991
Ética para Amador, Barcelona: Ariel, 1991
Política para Amador, Barcelona: Ariel, 1992
Sin contemplaciones, Madrid: Ediciones Libertarias, 1993
Idea de Nietzsche, Barcelona: Ariel, 1995
El mito nacionalista, Madrid: Alianza, 1996
La voluntad disculpada, Madrid: Taurus, 1996
El juego de los caballos, Madrid: Siruela, 1997
El valor de educar, Barcelona: Ariel, 1997
Así hablaba Nietzsche, Barcelona: Altera, 1997
Ética, política, ciudadanía, México: Grijalbo, 1998
Diccionario filosófico, Barcelona: Planeta, 1999
Las preguntas de la vida, Barcelona: Ariel, 1999
Diccionario del ciudadano sin miedo a saber, Barcelona: Ariel, 2000
Perdonen las molestias: Crónica de una batalla sin armas contra las armas, Madrid: El País-Aguilar, 2001
A caballo entre milenios, Madrid: Aguilar, 2001
Ética y ciudadanía, Barcelona: Montesinos, 2002
Etnomanía contra ciudadanía, Santander: Límite, 2002
con José Luis Pardo: Palabras cruzadas: Una invitación a la filosofía, Valencia: Pre-Textos, 2003
Mira por dónde. Autobiografía razonada, Madrid: Taurus, 2003
Los caminos para la libertad: Ética y educación, Madrid: Fondo de Cultura Económica, 2003 (conferencias dictadas para la Cátedra Alfonso Reyes)
El valor de elegir, Barcelona: Ariel, 2003
El gran fraude: sobre terrorismo, nacionalismo y ¿progresismo?, Madrid: El País-Aguilar, 2004
Los diez mandamientos en el siglo XXI, Barcelona: Debate, 2004
La libertad como destino, Sevilla: Fundación José Manuel Lara, 2004
Los siete pecados capitales, Barcelona: Debate, 2006
La vida eterna, Barcelona: Ariel, 2007
Saliendo al paso (recopilación de artículos), Madrid: Espejo de Tinta, 2008
La aventura de pensar, Barcelona: Debate, 2008
El arte de ensayar, Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2009
Historia de la filosofía. Sin temor ni temblor, Barcelona: Espasa, 2009
Tauroética, Madrid: Ediciones Turpial, 2010
Tirar de la cuerda (aforismos), Granada: Cuadernos del Vigía, 2012
Acerca de Santayana, Valencia: PUV, 2012
Ética de urgencia, Ariel, Barcelona, 2012
Figuraciones mías, Barcelona: Ariel, 2013
¡No te prives! Defensa de la ciudadanía, Barcelona: Ariel, 2014
Ética para la empresa, Barcelona: Conecta, 2014
Voltaire contra los fanáticos, Barcelona: Ariel, 2015
Contra el separatismo, Barcelona: Ariel, 2017
La peor parte. Memorias de amor, Barcelona: Ariel, 2019
Narrativa
Caronte aguarda, Madrid: Cátedra, 1981
Diario de Job, Madrid: Cátedra, 1983
El dialecto de la vida (homenaje a Robert Louis Stevenson), Barcelona: Plaza & Janés, 1985
Episodios pasionales (relatos), Madrid: Ediciones Libertarias, 1986
El jardín de las dudas, Barcelona: Planeta, 1993
A rienda suelta (novela infantil), Madrid: Alfaguara, 2000
El gran laberinto (novela fantástica), Barcelona: Ariel, 2005
La hermandad de la buena suerte, Barcelona: Planeta, 2008
Los invitados de la princesa, Barcelona: Espasa, 2012
Teatro
Juliano en Eleusis, 1981
Vente a Sinapia (1983) y Último desembarco (1987), Madrid: Espasa, 1988
Catón. Un republicano contra César, 1989
Guerrero en casa, 1992
El traspié. Una tarde con Schopenhauer (comedia escrita en 1988 para TVE con el título Un paso en falso), Barcelona: Anagrama, 2013
Premios y reconocimientos
V Premio Taurino Ciudad de Sevilla (2019)29
Premio Internacional Eulalio Ferrer (2015)
Doctor honoris causa por la Universidad de Panamá (2014)
Premio de la Cultura [Literatura] de la Comunidad de Madrid (2013)30
Premio Mariano de Cavia de Periodismo del diario ABC (2012)
Premio Internacional de Poesía y Ensayo Octavio Paz (2012)31
Premio Primavera de Novela (2012) por Los invitados de la princesa32
Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural (2010)
Doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (2010)33
Doctor honoris causa por la Universidad de Colima (2010)[cita requerida]
Doctor honoris causa por la Universidad Nacional Autónoma de México (2009)[cita requerida]
Premio Internacional por la Igualdad y contra la Discriminación (2007)34
Doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Madrid (2006)35
Doctor honoris causa por la Universidad Metropolitana de Caracas (2001)
Premio de la Concordia Fernando Abril Martorell (2000)
Premio Ortega y Gasset de Periodismo (2000)
Premio Sájarov (2000) para el movimiento ¡Basta Ya!, del cual es parte
Premio Euskadi de Plata (1999) por Las preguntas de la vida.
Premio Continente de Periodismo (1999)
Doctor honoris causa por la Universidad Simón Bolívar (1998)
Premio de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (1998)
Premio Francisco Cerecedo (1997)
Finalista del Premio Planeta (1993) con El jardín de las dudas
Premio Ijuve de Medios de Comunicación (1990)
Premio Pablo Iglesias (1989), sección de Ciencias Sociales
Premio Nacional de Ensayo (1982) por La tarea del héroe
Premio Anagrama (1982) por Invitación a la ética
Premio Mundo de Ensayo (1978) por Panfleto contra el todo


viernes, 8 de junio de 2012

En Perú, los falsos mareros, pandilleros callejeros, hombres y mujeres se convierten en presa fácil de la delincuencia organizada ante la ausencia de legislación. La Policía ha desarticulado 43 bandas juveniles, hace lo que puede. ©Ivette Durán Calderón




Perú no es la excepción a la hora de hablar de violencia juvenil. Las falsas maras, son grupos de pandilleros callejeros cada vez más jóvenes cooptados por cabecillas que pretenden eludir la legislación penal y utilizan a los niños para cometer delitos de toda índole, bajo amenaza al principio y voluntariamente después.

El pandillaje callejero se expande por Sudamérica, la anomia juvenil es cada vez más manifiesta ante la ausencia de leyes que puedan regular esta inconducta social.

Se ha percibido cierta resignación al admitir su presencia y la ausencia de soluciones, lo cual es inadmisible para quienes creemos en la reinserción y en el apoyo oportuno y preciso. Todos los gobiernos tienen la obligación de tomar las previsiones correspondientes dentro de sus agendas de trabajo y respectivos planes de gobierno. Una de las prioridades de todo gobierno democrático es la estructuración de políticas de Estado claramente definidas para elaborar los Planes de Prevención y Alerta Temprana.

En Perú el estado de las temibles maras provenientes de algunos países centroamericanos por ahora es incipiente, ni siquiera embrionario.


Son pocos, pero muy malos; entre ellos están algunos pandilleros deportados de algún país en el cual aprendieron y vieron todo lo que la calle y la exclusión social enseña, inmigrantes que aprendieron a sobrevivir en medio de la violencia y el crimen. Surgen los imitadores, adolescentes desorientados que se hacen llamar “maras” sin conocer el verdadero alcance de su osadía.
De acuerdo al criterio de las autoridades pertinentes, hablar de ellos en los medios de comunicación es hacer apología tergiversada, es publicitar su actividad para enaltecerlos y fortalecer sus ilícitas agrupaciones, lo cual significa que la ciudadanía queda a expensas de sus fechorías pues no estaría alertada y prevenida para ejercer acciones de defensa y evitar circular por determinadas zonas y en determinadas horas.

Curiosamente, no se habla de una campaña de prevención para que los padres puedan ejercer un mayor control de las actividades de sus hijos y además percatarse de las amistades que frecuentan.

Si bien estos jóvenes pandilleros son fruto del desarraigo familiar producto de la emigración de sus padres, deportación, pobreza,, alcoholismo, drogadicción, violación, descuido, violencia intrafamiliar y  mal ejemplo de sus mayores, sucumben fácilmente ante la ingesta a edad temprana de alcohol y estupefacientes variopintos, también es cierto que su inserción social es posible, digo inserción pues la reinserción no cabe en ellos debido al ritmo de vida desordenado llevado desde temprana edad , por ese motivo no se debe hablar de reinserción, ellos nunca estuvieron verdaderamente insertos en la sociedad.

Las autoridades deben tomar medidas a la brevedad para revisar sus leyes y lograr que la impunidad de la edad desaparezca ante casos justificados.

Estos falsos mareros son una burda imitación de las mafias, crimen organizado y pandillaje violento, puesto que intentan organizarse sin tener idea de lo que realmente significa una organización de estas características.  Emulan estilos desconocidos para ellos, incluyendo el tatuado de sus cuerpos, en lugares inimaginables sin tener idea del significado de esos tatuajes. Han inventado ritos de iniciación o “bautizo” pelean y se disputan el liderazgo. Se han convertido en grafiteros circunstanciales para exteriorizar sus malos modales y dejar mensajes subliminales en sus pintadas y garabatos que simplemente deterioran el ornato público.

Si estos jóvenes son mayores de 16 años, pueden ser arrestados, pero no por más de ocho horas, al cabo de las cuales sus padres se responsabilizan y comprometen a ejercer mayor control sobre ellos, sa que lamentablemente no ocurre, no porque los padres no quieran, sino porque es cada vez más difícil ejercer control en hijos que no le temen a nada ni siquiera a la ley, porque ella no existe. ¿Y los que no tienen padres o tutores?, nadie dice nada al respecto.

Grupo aparte lo conforman los pandilleros con familia estable, es tal la comodidad en la que viven que buscan experiencias nuevas y peligrosas en la calle son hijos e hijas de padres con profesión académica o respetable oficio, recibieron educación y buen ejemplo. Hoy por hoy prescinden de los tatuajes y optan por borrarlos con técnicas láser y similares.

Está además comprobado que en Centroamérica los mareros cuentan en sus
filas con abogados, economistas, policías, militares y hasta médicos para prestarse auxilio en casos concretos. Asimismo, ya recurren al láser para borrar sus tatuajes y los nuevos miembros ya no se tatúan en partes visibles como cara, brazos y manos.

Coincido con aquellos que afirman que estamos frente a un delito que no tiene un bien jurídico propio, sino que el delito de asociación ilícita protege los bienes jurídicos que protegen los demás tipos penales de la parte especial, bastando su puesta en peligro de éstos, pero no descartándose la probable afectación de los mismos. La legislación peruana es clara al respecto (Artículo 140 inciso 3º del Código Civil, no podría existir legalmente una asociación con un ilícito).

A diferencia de otras legislaciones (cito como ejemplo la argentina que precisa de tres o más integrantes), el Código Penal peruano requiere para la consumación del delito de asociación para delinquir de una agrupación de dos o más personas cuya finalidad esencial sea cometer delitos. (Art. 317). Perú, no necesita sólo una ley que penalice el vandalismo, necesita ejercer un control judicial para encausar el camino de la niñez y juventud.

Los policías, y hasta los guardias municipales también se han sumado a esta resignación ya que no tienen leyes que hacer cumplir, la asociación ilícita mientras no exista comisión de delito, no es figura punible, y además los menores de edad son protegidos de manera especial sea cual fuere su conducta. La ciudadanía no sabe cómo reaccionar si no se penaliza la inconducta de los menores ni la asociación ilícita para pandillerismo.

Generalmente estas bandas criminales juveniles cooptan niños, adolescentes y jóvenes a partir de los 9 años hasta los 36.


El caso de la conducta femenina de las “señoritas” tal como se denomina a las muchachas jóvenes solteras, incluyendo niñas y adolescentes, tampoco les llama la atención, se ha vuelto parte de su rutina casi cronológica, ver que sean primero los varones quienes armen trifulcas dantescas seguidos por las mujeres cuyas edades oscilarían entre los 9 y 17 años de edad, niñas que tendrían que estar durmiendo en sus hogares para asistir a estudiar. ¿Dónde están los padres?

Ya se sabe de la conformación de pandillas femeninas también imitadoras, no dependen del liderazgo de un varón pues son ellas las líderes que además se enfrentan en un permanente duelo de poder y pertenencia a un determinado barrio o sector urbano.
Sobreviven al igual que los varones de la delincuencia callejera, son hábiles carteristas y muchas de ellas también se prostituyen manejadas por sus propios proxenetas.

Este problema, sin embargo, no es ajeno a las autoridades ni a la sociedad, así lo demuestran diariamente los medios de comunicación y las redes sociales. Los grupos detectados están integrados por menores de entre 12 y 17 años y cada vez son más jóvenes, se tienen registros de niños de 9 años de edad. Su elemento en común, además del delito, es el consumo de alcohol y droga.

La Mara Salvatrucha está considerada como una de las bandas de pandilleros más grandes y sanguinarias que opera en Centroamérica. Su origen se remonta a la década de 1980 cuando miles de jóvenes de El Salvador llegaron principalmente a la ciudad estadounidense de Los Ángeles huyendo de la guerra civil en ese país (1980-1992). Posteriormente, las constantes deportaciones hechas por Estados Unidos ocasionaron la implantación de la banda en El Salvador y otros países de la región. Si bien estos temibles mareros han sido expulsados luego de cumplir condena, la cárcel fue su escuela para ampliar sus horizontes criminales, ya que una vez deportados a sus respectivos países, hacen de las suyas y son nuevamente aprehendidos en cárceles que no dan abasto por el hacinamiento. Muchos de ellos, no encuentran en su país las oportunidades que su escasa formación les exige, por ello emigran a países vecinos a conformar células y asentarse en determinados sectores geográficos o barrios que consideran como suyos, como su territorio, repitiendo permanentemente “por mi barrio vivo, por mi barrio muero”.

Si bien el tema que nos ocupa es Perú, las pandillas están operando en diferentes puntos de la geografía latinoamericana. Por tal motivo, es menester marcar la siguiente diferenciación entre pandilleros folklóricos y pandilleros delincuenciales.

Lucio Ávila, cronista peruano define a las pandillas folklóricas de Puno, una de las principales ciudades peruanas, de esta manera: “La formalización como conjunto organizado de la Pandilla Puneña se atribuye Dn. Manongo Montesinos en un viernes de carnaval aproximadamente en 1907 y a la fecha perviven cada uno con historia, estilo y personalidad propia. En la ciudad de Puno sin pandilla puneña no hay carnavales y el viernes de carnaval en el cerro Huajsapata, se inicia la tradición con la alegría y belleza de las cholitas pandilleras vestidas con multicolores polleras, mantones de seda, sombrero tipo hongo, botines y sus trenzas largas; acompañados de sus cholos pandilleros vestidos con chaqueta negra, pantalón blanco o negro y el clásico sombrero negro o blanco, mantón de manila y serpentinas multicolores.”

Dentro del acervo vernacular del Perú, las pandillas peruanas como tal, son
agrupaciones carnavaleras, integradas generalmente por jóvenes de ambos sexos cuya finalidad es disfrazarse con indumentaria jocosa o festiva para bailar y divertirse durante las fiestas del carnaval.

Por tal motivo cuando hablamos de pandillerismo en Perú debemos marcar la diferencia para no estigmatizar ni dañar a inocentes.

El pandillero delincuencial es el aquel integrante de bandas organizadas o asociaciones ilícitas para cometer actos penados por la ley. Sin embargo, la distancia entre pandillero y delincuente es corta cuando no existe un control ciudadano, familiar, legal y policial.

El sociólogo peruano Jorge Yeshayahu Gonzales-Lara al referirse a las pandillas peruanas, con gran acierto hace esta apreciación:
“El término pandilla suele tener connotaciones negativas, ya que su uso comúnmente se refiere para indicar a grupos, bandas o tribus urbanas que habitualmente realizan acciones violentas contra otras personas. Algunas formas de clasificar a una pandilla son las siguientes: pandillas culturales, cuyo fin es únicamente de "honor" y camaradería, y las pandillas industriales cuyos fines son por lo general ilícitos y van desde la violencia y el narcotráfico hasta el asesinato.
En el Perú las pandillas han logrado el nivel de pandillas callejeras y en menor escala existen pandillas de segunda generación que tienen un enfoque comercial centrado en las drogas con un liderazgo centralizado para la protección de sus mercados.
• Las pandillas callejeras tradicionalmente con una orientación territorial. Operan al grado menos elevado de la violencia extrema social, tienen un liderazgo flexible y enfocan su atención en la protección de su territorio y la lealtad pandillera dentro de su ambiente directo inmediato a menudo sólo unas cuadras o un barrio. • Las pandillas de segunda generación tienen un enfoque comercial. Son pequeños comerciantes y centrados en las drogas. Protegen sus mercados y emplean la violencia para controlar su competición. Tienen una agenda a veces política enfocada en el comercio y operan en áreas geográficas más amplias. • Las Pandillas transnacionales han evolucionado en cuanto a sus objetivos políticos. Son las más complejas y operan—o aspiran a operar—en el extremo global de espectro, empleando su sofisticación para ganar poder, riqueza e involucrarse en actividades de tipo mercenario.
Las pandillas de barrio: son las agrupaciones que se dedican exclusivamente al guerreo con pandillas aledañas a su zona o barrio para sentirse superiores.
Las pandillas de barras brava: es una de las más notorias por el fanatismo y la violencia que ejercitan, aparecen en los clásicos deportivos.
Las pandillas conformadas por escolares: son agrupaciones de alumnos de los principales colegios que se enfrentan, ocasionalmente.
Las pandillas de mujeres: la presencia femenina en el pandillaje es cada vez más notoria, tanto en el interior de la pandilla como en los espacios y actos. Su participación es múltiple: "guerrean" junto con los varones; auxilian a los heridos en los enfrentamientos a modo de "socorristas"; o actúan como "soplonas"; las que llevan y traen amenazas de mensaje, desafíos o burlas de grupo enfrentados; alertan de posibles ataques o "mandan al desvío".”

Por otra parte, psicoterapeuta Manuel Saravia, sostuvo que las pandillas son un mal social, cuyos integrantes lamentablemente están ligados al consumo de alucinógenos, drogas y licor, hecho que incrementa la violencia y la sensación de creerse los todopoderosos. Los jóvenes que integran pandillas están inmersos en una lucha de poderes, dominio territorial, incluso algunos grupos buscan crear un precedente de ferocidad para ser reconocidos como los más violentos, sanguinarios y crueles, lo cual los lleva a sentir el respeto de las demás agrupaciones, añadió Saravia. Pero eso no es lo más grave, pues los pandilleros han pasado de ser revoltosos y violentos para convertirse en delincuentes juveniles.

En Perú suman y siguen las muertes -la mayoría adolescentes entre 13 y 17 años- en manos de pandilleros.


En los últimos días una mujer joven de 19 años fue detenida acusada de
varios crímenes, ella se identificó como miembro de las maras salvatruchas peruanas. Ante esta respuesta, la policía de Perú se enteró que los lazos de las pandillas salvadoreñas habían llegado a este país. “Son mi verdadera familia, mis hermanos. Por eso, no puedo delatarlos”. Fue la respuesta de Candy del Pilar Díaz Montenegro, ‘Machona Candy’, tras confesar, además, que había “pasado por los 13 (segundos)” de una salvaje golpiza como parte del ritual para pertenecer a la banda ‘Los Maras Salvatruchas X3’ del Callao, al norte de Lima. Díaz fue detenida, acusada de liderar el grupo.
Se trata de una organización criminal –responsable de al menos cinco homicidios y a la que se le vincula con la extorsión, el narcotráfico y el cobro de cupos en obras del primer puerto– que imita los códigos y ritos de la sanguinaria pandilla salvadoreña.

La “Machona Candy” no es ninguna improvisada. Integra el grupo de ‘Maras’ del Callao hace ya varios años. Asumió el mando luego de que la Policía capturara a otros cuatro integrantes.

Por ahora son hechos aislados. De acuerdo a uno de los ritos de iniciación, el nuevo aspirante a marero debe asesinar a una persona para ser aceptado. Ganan mayor reputación si la víctima es un miembro de su familia. Esto fue lo que hizo Óscar Raúl Barrientos Quiroz (18), quien mató a balazos a su padre, Octavio Barrientos Quintana (50). Actualmente, el parricida se encuentra detenido.
"Machona Candy", es una joven estilista e hija de un abogado y de una enfermera, optó por otra fórmula: se sometió a toda clase de maltratos y golpes durante 13 segundos, según les manifestó a sus captores. “Para entrar a la pandilla tienen que asesinar. Yo no he matado a nadie. Yo pasé por los 13, los 13 golpes.”
También dijo que sus compañeros la obligaban a prostituirse. “Estoy arrepentida. Yo he estado con ellos, con cada uno de ellos”, afirmó. Igualmente, negó que los múltiples tatuajes que lleva en el cuerpo guarden relación con su participación en las maras.

Son imitadores, falsos mareros. Según el psicólogo social Federico Tong, hasta el momento no se ha comprobado la presencia de los verdaderos “Maras Salvatruchas” en Perú “No guardan ninguna relación con los grupos de Centroamérica. Al menos, no existe evidencia policial de esto”, refirió al diario limeño Perú21.

Sin embargo, mostró su preocupación de que haya grupos que quieran imitarlos. “Si las pandillas copian la organización y el modo de actuar de los ‘Maras’, entonces vamos a estar ante un escenario sumamente peligroso”, expresó. Asimismo, recomienda que la Policía efectúe trabajos de inteligencia para desarticular a estas organizaciones cuanto antes. “Se debe crear un grupo especial de agentes que le haga frente a este problema”.

También sugirió que las alcaldías trabajen en programas de recuperación de jóvenes que han ingresado a ese bajo mundo y que, además, realicen labores de prevención.

El común denominador, al igual de lo que se ve en las noticias policiales de otros países, se puede apreciar en los recientemente detenidos. La tipología es la misma, los gestos y actitudes posturales son similares, la cantidad de tatuajes con las palabras mara Salvatrucha en diversas partes de sus cuerpos son idénticas. El hablar y el gesticular con las manos, son los reconocidos en Centro América, Estados Unidos y ahora en Perú.

“Esta banda asume el rol o el nombre de mara Salvatrucha, para infundir temor, terror, en el resto de las bandas que pululan aquí en el Callao. Nosotros hemos encontrado una relación muy cercana, no una coordinación organizada, pero es la misma política, mismo modus operandi, los mismos modelos negativos. La mayoría de los integrantes son menores de edad y tienen cinco homicidios en su haber. Son sanguinarios, han sido intervenidos con armas de fuego y el resto de la pandilla ha sido identificada. La policía hace todos los esfuerzos para capturar al resto”, dijo un agente de la policía.

Las autoridades peruanas indicaron que, con la captura de las maras Salvatruchas, se suman 43 las organizaciones criminales desarticuladas en lo que va del 2012. Fuente: Carlos Chumás/fuente LIVDUCA  Dato que a al terminar de leer este artículo sin duda habrá variado.

Las pandillas criminales callejeras han evolucionado hasta el punto de crear amenaza a la seguridad pública y privada tanto en vecindarios, áreas metropolitanas, naciones y en las zonas fronterizas. Mientras que las pandillas callejeras son generalmente vistas como preocupaciones criminales menores con grados variantes de sofisticación y alcance, algunas pandillas han evolucionado o se han transformado en entidades potencialmente más peligrosas. En muchas ciudades alrededor del mundo, especialmente en las zonas pobres carentes de leyes y con gobiernos débiles, la inseguridad e inestabilidad dominan a los grupos armados organizados: las maras, gangas o pandillas son las que reinan.

Un reciente reporte refleja a 700 pandillas en el Perú, y aproximadamente 30.000 pandilleros entre las edades de 7 a 36 años. Se ha establecido que el distrito de San Borja (barrio residencial) registra una fuerte presencia de pandillas. La contraparte es el distrito de Comas, en el cono norte, donde existen 40 pandillas.
Las pandillas aparecieron de manera incipiente, hace 20 años en territorio peruano, actualmente se estima en alrededor de 700 pandillas en Lima (Los Olivos 34 pandillas, San Juan de Lurigancho 54 pandillas, Chorrillos 85 pandillas, Villa María del Triunfo 50 pandillas, San Juan de Lurigancho 45 pandillas, ellos son los distritos con mayor concentración de pandilleros) existen núcleos pandilleriles aislados en zonas periféricas, asimismo, circulan aproximadamente 15.000 pandilleros entre las edad de 9 a 36 años, tan solo entre Lima y Callao. Son menores de edad, cada vez más jóvenes para eludir la penalización de sus delitos. Hoy son cooptados también a través de Internet, las redes sociales como facebook twitter, tuenty, skipe, you tube, Instagram, Tik Tok, etc. Una de sus principales formas de comunicación es el whastsapp.

En lo que va del año, la policía peruana logró desarticular 43 pandillas juveniles. Hay que admitir que las bandas delictivas han desbordado el control policial; estos grupos cuentan con armas, explosivos, vehículos y se valen de una serie de argucias para burlar a la justicia. Las fuerzas del orden padecen de grandes deficiencias en infraestructura, equipamiento y capacidad de operación. Nadie puede hacerse a un lado porque la delincuencia nos acecha a todos y hay que apoyar a las fuerzas de seguridad por la labor que realiza en contra de la inseguridad ciudadana. Si bien son los directos responsables de elaborar un plan de protección al ciudadano, que integre la participación de todos quienes habitan las ciudades, no deben descuidarse la zona central ni los barrios periféricos con la responsabilidad bien delineada y compartida para prevenir la inseguridad ciudadana que está aterrorizando al país. Al terminar de leer este artículo, se habrán creado más pandillas y se habrán desarticulado total o parcialmente otras tantas.

Corresponde a las autoridades tomar cartas en el asunto para evitar la proliferación y fortalecimiento de este flagelo que amenaza a Perú y a países aledaños. No echemos la culpa a la pobreza, abandono, descuido etc., preguntémonos ¿por qué a estos menores de edad les resulta tan fácil obtener drogas y armas tanto de fuego como punzocortantes? Imitadores o no, su presencia se siente y se expande.

* Ivette Durán Calderón
*Jurista, escritora e investigadora jurídico social; autora de “Maras, pandillas, bandas y tribus urbanas, la otra cara de la juventud violenta”, “El rol de la mujer dentro de las pandillas y delincuencia organizada” y “Cuando el crimen lo organizan ellas”